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CEISA advirtió sobre el impacto del recorte planteado por Halliburton en las pymes de Vaca Muerta

Raúl Martín, presidente de la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA), analizó en Impacto Económico la situación que atraviesan las pymes de servicios de la región y cuestionó el pedido de Halliburton de reducir un 23% los valores acordados con sus proveedores.

25 de ago de 2026 · 6 min de lectura

Raúl Martín, presidente de CEISA, en Impacto Económico – Programa 1003.

Raúl Martín, presidente de la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA), analizó en Impacto Económico la situación que atraviesan las pymes de servicios de la región y cuestionó el pedido de Halliburton de reducir un 23% los valores acordados con sus proveedores. También advirtió sobre la presión impositiva, los mayores costos operativos, la extensión de los plazos de pago y la necesidad de fortalecer a las empresas locales para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.

El presidente de CEISA, Raúl Martín, participó del programa Impacto Económico, donde expuso la posición de las empresas de Añelo frente al pedido de Halliburton de reducir un 23% los precios de productos y servicios previamente acordados con sus proveedores, además de aplicar nuevas condiciones sobre contratos a renegociar.

Martín calificó la medida como unilateral y difícil de compatibilizar con la estructura económica real de las pymes, al señalar que los márgenes con los que habitualmente trabajan las empresas del sector se encuentran aproximadamente entre el 10% y el 12%.

“Si podés bajar un 23%, significa que había un margen de ese tipo de porcentaje. Y no lo hay”, planteó durante la entrevista.

CEISA reclama una instancia real de diálogo

Según explicó Martín, las empresas recibieron un plazo de apenas 10 días para responder al planteo. Varias firmas asociadas a CEISA solicitaron una prórroga y una instancia de negociación individual, pero inicialmente esas solicitudes no tuvieron respuesta favorable.

El presidente de la Cámara cuestionó además que las comunicaciones se realizaran fundamentalmente por correo electrónico, sin generar inicialmente un espacio adecuado de negociación entre las partes.

Frente a esta situación, CEISA impulsó distintas instancias de diálogo y el reclamo obtuvo acompañamiento de gremios, otras cámaras empresariales, la Federación de Cámaras y Centro PyME, que comenzaron a trabajar en mecanismos para acercar posiciones y alcanzar una solución consensuada.

Reducir costos no puede significar reducir seguridad

Uno de los principales puntos planteados por Martín fue que una reducción abrupta de ingresos no afecta solamente la rentabilidad de una empresa.

Las compañías que operan en Vaca Muerta deben sostener exigentes estándares de seguridad, mantenimiento, capacitación, renovación de vehículos, innovación y calidad operativa.

Por ese motivo, advirtió que obligar a las pymes a absorber reducciones que exceden ampliamente sus márgenes puede terminar afectando justamente aquellos rubros en los que no debería existir margen para el ajuste.

Martín puso como ejemplo el mantenimiento preventivo y predictivo, la renovación periódica de vehículos y los cursos de manejo defensivo exigidos a los conductores. Reducir inversiones sobre esas variables, sostuvo, podría incluso incrementar el riesgo para los trabajadores.

“Levantamos la voz porque nos parece exagerado, arbitrario y unilateral”, sintetizó, al reclamar que el conflicto sea llevado a una verdadera instancia de diálogo.

Las pymes locales compiten con una estructura de costos diferente

La entrevista permitió además abordar una problemática más amplia: la competitividad de las empresas radicadas en Neuquén frente a proveedores provenientes de otras provincias.

Martín explicó que las empresas locales enfrentan costos adicionales derivados de las condiciones propias de la región: transporte, tasa vial, adicionales salariales por zona, mayores exigencias operativas y estándares de calidad e inspección asociados a la industria hidrocarburífera.

En determinados casos, empresas de otras provincias pueden producir componentes o prestar determinados servicios bajo estructuras de costos diferentes y luego trasladarlos hasta Vaca Muerta manteniendo un precio final inferior.

Para CEISA, esta situación no implica reclamar un mercado cerrado, sino reconocer que la comparación de precios debe considerar las diferencias existentes en las estructuras de costos y obligaciones que soportan las empresas que trabajan permanentemente en la región.

Presión tributaria y financiamiento: otros factores que afectan la competitividad

Durante la conversación también se puso el foco sobre la carga tributaria.

Entre los conceptos mencionados aparecen Ingresos Brutos, tasas municipales, impuestos de sellos, tasa vial y costos financieros indirectamente afectados por la carga tributaria sobre el sistema bancario.

Martín destacó que existen medidas provinciales que pueden contribuir a mejorar la situación, como incentivos vinculados con la contratación de trabajadores neuquinos menores de 35 años, pero sostuvo que se necesita profundizar este tipo de políticas.

Para CEISA, mejorar la competitividad de Vaca Muerta requiere que Provincia, Nación y municipios trabajen también sobre los costos que dependen del sector público, evitando que todo el esfuerzo de eficiencia termine recayendo exclusivamente sobre las pymes proveedoras.

Cobrar a 60 o 90 días también debilita a las empresas

Otro de los problemas destacados fue la extensión de los plazos de cobranza.

Martín explicó que en algunos casos existen demoras en la aprobación de los certificados que permiten posteriormente facturar los servicios y, una vez emitida la factura, los pagos pueden extenderse otros 60 o 90 días.

Esta situación obliga a muchas empresas a recurrir al mercado financiero para anticipar esas facturas, resignando nuevamente una parte del ingreso para obtener capital de trabajo.

El resultado es una doble pérdida: la pyme cobra más tarde y, cuando necesita anticipar ese dinero para continuar funcionando, debe hacerlo por un valor inferior.

El planteo de fondo fue claro: una cadena productiva eficiente necesita proveedores financieramente sólidos; debilitar sistemáticamente a quienes prestan los servicios termina afectando al propio ecosistema productivo.

Un ecosistema que debe preservarse

Martín destacó especialmente el nivel de diálogo construido en Neuquén entre empresas, cámaras, organizaciones sindicales y autoridades públicas.

Ese entramado permitió resolver situaciones laborales, reubicar trabajadores y evitar que distintos conflictos terminaran afectando la actividad.

Para CEISA, esa estabilidad constituye también un activo de Vaca Muerta.

Las empresas locales no solamente generan empleo y prestan servicios: participan de la contención de situaciones laborales, capacitan personal y contribuyen a sostener el entramado económico y social de Añelo.

Por eso, Martín insistió en que cualquier estrategia para reducir costos debe considerar el impacto integral sobre ese ecosistema.

Capacitación para generar más empleo y reducir costos

Sobre el final de la entrevista, el presidente de CEISA puso el foco en otro aspecto estratégico: la formación de trabajadores de la región.

Martín sostuvo que la industria requiere personal capacitado y que no alcanza con priorizar la contratación local si los trabajadores no cuentan con las competencias necesarias para desenvolverse en una actividad altamente especializada.

En ese sentido, destacó la importancia del Instituto Tecnológico de Añelo y planteó la necesidad de recuperar y ampliar los programas de capacitación.

Contar con mano de obra formada en la propia región permitiría simultáneamente generar oportunidades laborales locales y reducir los costos que deben afrontar las empresas para incorporar personal especializado proveniente de otros lugares.

Competitividad con pymes fuertes

La posición planteada por CEISA parte de una premisa central: Vaca Muerta necesita continuar reduciendo costos y mejorando su competitividad, pero ese proceso debe realizarse preservando la sustentabilidad de las empresas que integran su cadena de valor.

Infraestructura, presión tributaria, financiamiento, capacitación, costos laborales, plazos de pago y condiciones contractuales forman parte de una misma discusión.

El crecimiento de Vaca Muerta exige grandes inversiones y compañías internacionales competitivas, pero también necesita pymes capaces de invertir, capacitar, innovar, contratar trabajadores y sostener los estándares de calidad y seguridad que requiere una de las industrias estratégicas más importantes de la Argentina.

Desde CEISA se continuará impulsando el diálogo entre todos los actores involucrados para encontrar mecanismos que permitan mejorar la competitividad sin trasladar de manera unilateral el costo del ajuste sobre las empresas regionales.